Preparando la vuelta al cole

¡Hola septiembre!

Ha llegado el momento de cerrar las sombrillas, guardar los bañadores, y los recuerdos de este verano. Ha llegado septiembre, y con él, son comunes sentimientos como la nostalgia o la melancolía por lo corto que se nos ha hecho el verano. “La vuelta al cole” se nos puede hacer cuesta arriba…

Quien más y quien menos, ha aprovechado durante el verano para relajarse, viajar, descansar… en definitiva, disfrutar de un tiempo de ocio, alejados de la rutina dominante del año, en el que imperan las obligaciones y el trabajo.

Y a los peques les pasa igual. De hecho, para ellos, esos tres meses de verano son un mundo, y el curso escolar una lejanía inverosímil. Este cambio puede ser muy traumático y desconcertante para ellos, y por extensión, para sus padres también.

Vuelta al cole

Si a los adultos nos cuesta volver al ritmo normal de trabajo, imaginaros para un niño, que no tiene la noción del tiempo tan desarrollada y objetiva como nosotros. Para un niño de 6 años, los 3 meses de verano suponen un gran parte de su vida…

Aun así , septiembre es una época muy especial; “la vuelta al cole” no solo la experimentan los más pequeños, sino también nosotros. Es una fecha ideal para hacer valoraciones, balance, cerrar capítulos, y exigirnos nuevas metas.

Podemos aprovechar para instaurar nuevas rutinas positivas para nosotros; practicar deporte, aprender un nuevo idioma… al fin y al cabo, podemos aprovechar la vuelta al cole como nuestros hijos.

Y es que comenzar septiembre con la mejor de las actitudes es un reto que tenemos que pasar en familia.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos para que la vuelta al cole no sea el drama de todos los años?

En especial, los niños con dificultades de aprendizaje o trastornos de la atención, pueden experimentar de manera más intensa los síntomas de tristeza, nerviosismo o angustia, ya que sus experiencias en el colegio no siempre les han resultado positivas.

Pueden experimentar síntomas como irritabilidad, ansiedad, apatía, tristeza, cansancio y falta de atención.

Establecemos horarios y rutinas, haciéndoles partícipes

Lo ideal antes de la vuelta al cole es que los días previos se vayan estableciendo las rutinas que queremos mantener durante todo el curso; la hora de irse a la cama, por ejemplo, debemos adelantarla una semana o dos (si podemos) de manera que la adaptación del reloj biológico del niño se vaya haciendo de manera gradual.

Es normal que en verano pasen más tiempo del recomendable conectados a las tablets o enganchados al móvil. Para no hacer el cambio de manera brusca, os recomendamos que “pactéis” con vuestros hijos el tiempo diario razonable en el que pueden utilizar estos dispositivos. Podéis hacer una reunión familiar, y organizad un acuerdo justo. Los niños se sentirán involucrados y será menos doloroso asumir las nuevas responsabilidades.

Para un niño de primaria, entre los 5 y los 12 años, como máximo una hora al día, y es más que suficiente. Los padres a su vez debéis tener un control exhaustivo sobre lo que consumen en internet.

Más de dos horas al día puede disminuir el rendimiento escolar, las relaciones sociales y familiares y crear conductas adictivas.

Por todo ello, el fijar unas reglas básicas para la televisión, el uso de internet y el móvil es especialmente necesario.

Creamos un calendario de colaboración entre papás e hijos

Os recomiendo la siguiente web (podéis pinchar en el enlace y os lleva directos), en la que podéis crear calendarios imprimibles de manera gratuita. Podéis usar códigos de colores para señalar fechas importantes como los partidos, los exámenes, las vacaciones, los cumpleaños…enseñarles la importancia de una buena organización de manera lúdica es la mejor garantía de que más adelante ello elijan por si mismos ponerlo en práctica.

La herramienta se llama SYMPHONICAL: Tareas colaborativas

Vamos a ayudarles a que recuperen la ilusión de volver al colegio

Los padres podéis poner en marcha una serie de truquillos para ayudarles a recordar “lo guay” que es el cole, y que no solo estén pensando en las clases y en los deberes.

Podéis animar a vuestro hijo a que escriba una carta o haga un dibujo para su profe, por ejemplo, contándole lo que ha hecho en el verano. Las ganas de entregárselo el primer día hará que la vuelta al cole sea menos dura.

Vuelta al cole

A través de preguntas como “¿A cuál de tus amigos tienes más ganas de ver?” “¿A qué te gustaría jugar en el recreo?” “¿Cuántas ganas tienes de ver a tu profe…?” podemos actuar de guías para ordenar los pensamientos y sentimientos que tiene el niño.

Y lo más importante de todo; Transmitir la cultura del aprendizaje para que no perciban el cole como una obligación.

Es imprescindible que no transmitamos a nuestros hijos nuestra pereza a la hora de volver al trabajo, porque entonces aprenderán que volver siempre trae consecuencias negativas.

Recordad siempre que somos el espejo donde se miran.

Tenéis que contagiarles y convencerles de que el colegio y la educación es un privilegio, ya que les permite aprender un montón de cosas interesantes y bonitas.

Vuelta al cole

Si conseguimos poner alguno de estos trucos en práctica, ayudaremos a nuestros hijos a ver la vuelta al cole como un reto emocionante, y no como una imposición.