PSICOLOGÍA INFANTIL Y LOS BENEFICIOS DE LA TERAPIA

¿Qué es la Psicología Infantil?

Podemos entender la psicología infantil como la ciencia que estudia la conducta del niño desde el momento de su nacimiento hasta el final de la adolescencia.

El cerebro de un niño nunca es igual que el de un adulto ya formado, por lo que dentro de la psicología, la disciplina psicología infantil surge de la necesidad de entender cómo funciona y profundizar en la comprensión del cerebro de los más pequeños.

¿Qué problemas aborda la Psicología Infantil?

Entre los problemas más comunes en la población infantil podemos destacar los siguientes:

  • Miedos
  • Conflictos familiares
  • Conflictos emocionales
  • Ansiedad
  • Bajo estado de ánimo
  • Problemas de socialización
  • Dificultades atencionales
  • Falta de Motivación
  • Problemas conductuales
  • Dificultades de Aprendizaje
  • Dislexia

En definitiva, cualquier problema emocional, cognitivo, y neurobiológico que pueda estar afectando al correcto desarrollo del niño.

En Psico360 contamos con los mejores profesionales para atender a niños y adolescentes.

Beneficios de la Psicología Infantojuvenil

La psicología infantil tiene como objetivo no sólo abordar los problemas que puede presentar el pequeño, sino conseguir instaurar en él una autoestima sana, estimular su desarrollo, y dotarle de herramientas eficaces para convertirse en su mejor versión de adultos.

Además, no sólo se trabaja a nivel individual con el niño. Los padres son un elemento crucial para el abordaje de la terapia, por lo que también se forma y aconseja a los padres para que sepan comprender y lidiar con las dificultades que presenta el pequeño.

Por otro lado, la psicología infantil también ayuda a la detección de virtudes y aptitudes. De este modo, la terapia puede abordarse de manera global; por un lado trabajar el déficit o problema que padece el niño, y por otro lado estimular y potenciar esos talentos innatos para conseguir su máximo desarrollo.

En este punto no podemos olvidarnos del beneficio que supone la neuropsicología infantil, como disciplina para fomentar y entrenar sus funciones ejecutivas y capacidades cognitivas superiores; la atención, la memoria, la planificación, la resolución de problemas….

¿Cómo saber si mi hijo necesita ayuda psicológica?

  • Repite comportamientos impulsivos

Puede reproducir rituales para disminuir su ansiedad que resultan extrañosy producen una reacción intensa si intentamos cambiarlos.

  • Piensa de forma obsesiva

En ciertas personas, acontecimientos, posibilidades, preocupaciones o temores, que a su vez, se entrometen en conversaciones y situaciones de modo inadecuado.

  • Experimenta agudas crisis de pánico

Sentimientos de terror intensos, sudor, temblores, dificultad para respirar y otras reacciones físicas intensas en respuesta a la posibilidad de que ocurra algo.

  • No rinde o se adecua a lo esperado para su edad

Ocurre muy a menudo que durante el embarazo y el parto surgen diversas complicaciones que, una vez superado con éxito el parto y cuando el niño pasa las pruebas pediátricas correspondientes, olvidamos lo que estos problemas han podido llegar a afectar al normal desarrollo de nuestro hijo.

Esto, como profesores, psicólogos y padres nos puede desconcertar, puesto que vemos a un niño con un potencial muy bueno que por la razón que sea no está teniendo el rendimiento adecuado.

  • Se producen regresiones

Cuando nuestro hijo “regresa” a comportamientos o patrones ya superados, por ejemplo; vuelve a chuparse el dedo o moja la cama cuando hacía ya tiempo que no pasaba.

En si una regresión es adaptativa, ya que el pequeño la utiliza para enfrentarse a situaciones que se le hacen complicadas, y una vez aceptada la nueva situación, abandonan esos comportamientos.

El problema surge si el pequeño no tiene las herramientas suficientes para hacer frente a la nueva situación, y entonces la regresión se convierte en un estado crónico.

  • Muestra comportamientos agresivos sin causa aparente

En este periodo es aconsejable acudir a un psicólogo infantil para que le dote de las herramientas necesarias para enfrentarse a sentimientos desbordantes como son la ira, el miedo, la rabia, la frustración…

Aprender a gestionarlos de una manera sana y adecuada ayudará a tu hijo a convertirse en la mejor versión de si mismo.

  • Se muestra inquieto, agitado, incapaz de concentrarse en las tareas

Si no existe alguna causa real que pueda estar provocando ese nerviosismo persistente, sería bueno consultar con un especialista para poder descartar algún tipo de trastorno atencional.

  • Siente tristeza y desesperanza persistentes
  • Se aísla de amigos y actividades que antes solían gustarle
  • Habla periódicamente de la muerte y del suicidio
  • Muestra un descontento general con la vida

En definitiva, cuando ves en tu hijo una actitud anormal que se prolonga en el tiempo y no existe una causa aparente para ello.

Recuerda que la psicología infantil y los profesionales que la desempeñamos compartimos el mismo objetivo que tú: Conseguir que tu hijo sea capaz de dar lo mejor de sí mismo, y tenga una infancia sana y enriquecedora.

 

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