DICIEMBRE Y ENERO: MESES CARGADOS DE EMOCIONES, TRADICIONES Y PROPÓSITOS

 

DICIEMBRE

Llega diciembre, un mes peculiar sentimentalmente hablando. De la mano del frío y la nieve, diciembre viene acompañado de intensas emociones asociadas a las fechas navideñas, al fin de año y a los nuevos propósitos, a los reencuentros, a las tradiciones, a la magia, a los regalos, a los conflictos familiares… Es por ello que emociones como la alegría, la ilusión, la sorpresa, la nostalgia, la solidaridad… se ponen en funcionamiento para que vivamos intensamente estas fechas, pero en muchos casos también aparecen las emociones contrapuestas, las de la otra cara de la moneda como son el desdén, la tristeza, la culpa, la soledad… entre otras.

No es novedad que los tiempos están cambiando, también lo hacen los valores que entrañan y mueven a nuestra sociedad y por supuesto, también nuestras tradiciones y es aquí donde se pone en el centro de la diana la Navidad y todos sus entresijos.  Nos encontramos ante un momento histórico en el que el peso o el valor de la religión está en plena transformación. Podemos observarlo en las nuevas generaciones, los llamados “Generación X” y principalmente en los llamados “Millennials” (la generación del siglo XXI) quienes, en general, ya tiene unos valores religiosos notablemente diferentes a los de sus padres, abuelos…etc, muchos marcados por la tónica de “no soy creyente católico, PERO, necesito y busco algo en que creer”. No pretendemos encasillar a una generación en una frase, pero si consideramos que es una buena definición del momento religioso/espiritual en el que algunas personas se encuentran. Esto, por supuesto, también se da en personas de todas las edades.

Algunos autores afirman que para las personas con unos fuertes valores religiosos la Navidad está cargada de significado y resultan ser más felices en estas fechas porque tienen un sentido más profundo para ellos.  Probablemente, para estas nuevas generaciones la Navidad quizás se torne diferente, sin que esto signifique “peor”, probablemente se base en otros valores  que busquen la espiritualidad más allá de la religión pudiendo conservar la tradición y la fe espiritual desde otra perspectiva.

Eso nos ha hecho reflexionar acerca de cuantas maneras diferentes existen de vivir estas fechas, desde la fe o fuera de ella, en familia o con amigos, viajando o en casa de la abuela… sea del modo que sea, diciembre, aunque solo sea por contagio social mueve muchas emociones, recuerdos, ideas, TRADICIONES… agradables y desagradables.

Os invitamos a pensar en todas aquellas “tradiciones” que llevamos a cabo en estas fechas y sin llevar implícita una connotación religiosa, porque, más allá de eso, Diciembre es el mes de celebrar la vida y los reencuentros, momentos con los amigos, de pasar tiempo en familia, volver por segundos a la infancia, el chocolate caliente, las luces,  la generosidad entre iguales, la aceptación y las reconciliaciones… celebremos que estamos aquí y ahora, con las personas que queremos. Pero tal y como decíamos antes, en este mes se dan todo tipo de emociones ya que cada persona vive estas fechas de un modo diferente dependiendo de su edad, cultura, religión, antecedentes familiares, experiencias vitales…etc, y a veces las vacaciones navideñas dan lugar a conflictos familiares.

En ocasiones los conflictos que se dan en estas fechas son personales (tienen que ver conmigo y con mis pensamientos, emociones y actos en estas fechas a menudo tan nostálgicas) y en la mayoría de las ocasiones son de tipo interpersonal, es decir tienen que ver conmigo y mi relación con las personas de mi entorno. Es por ello que los principales conflictos en navidad son:

  • Los temidos conflictos de pareja o por rivalidad familiar: la elección “con tu familia o con la mía” a veces da lugar a tensiones y discusiones que generan estrés
  • Otros conflictos se deben a la propia organización de estas fechas: preparar comidas, acomodar las casas, comprar regalos, visitas, eventos varios…

Os animamos a que os paréis un momento, respiréis y penséis en el papel que queréis desempeñar en estas fechas, hacedlo con todo  lujo de detalles, visualizando como queréis que sean estas fechas y cómo vais actuar. Es un sencillo truco que puede hacer que os encontraréis más cerca de las navidades que deseáis.  También os animamos a organizar los eventos con tiempo e involucrando a vuestros seres queridos de tal manera que la mayoría tomen parte en la organización, facilitando así el trabajo y evitando que un solo miembro se agote.

ENERO

Termina diciembre con el balance del año. Os animamos a que echéis un vistazo al año que se acaba, podéis deteneros en algunos momentos o hacerlo de manera fugaz… para luego reflexionar: “¿qué ha cambiado este año? ¿He conseguido mis metas? ¿Voy hacia donde quiero ir? ¿Qué puedo hacer diferente para acercarme más a lo que quiero?”

Cuando repasamos los momentos importantes del año podemos sacar una conclusión y probablemente una lección de todos ellos que nos servirá para mejorar en el siguiente.

Con enero llega lo nuevo, el aire fresco, los nuevos propósitos y la motivación nos invade para luchar por conseguirlos. Para que esta motivación permanezca os invitamos a escribir con papel y lápiz vuestros propósitos.  Es importante que nos marquemos objetivos realistas, formulados en primera persona y en positivo, y por supuesto que planeemos una estrategia para llevarlos a cabo. Así que… ¡A pensar!

 

¡DESDE PSICO360 OS DESEAMOS UN FELIZ 2018!